"Javier Guerra pagó con su dinero las afiliaciones porque esperaba que esas personas pudieran votar en el congreso"

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  • Antonio Martiño, miembro del equipo de Marta Fernández-Tapias, afirma que las explicaciones de Guerra son inverosímiles
  • Es grave que “en vísperas de un congreso, sin fecha todavía, se produzca una regularización o pago de cuotas tan numerosa a cargo de una misma persona en su cuenta bancaria”, afirma
  • Aclara que “es Génova la que alerta a la Comisión Organizadora del Congreso de un intento de alteración del censo electoral”

- Antonio Martiño, miembro del equipo de Marta Fernández-Tapias, candidata a la presidencia del Partido Popular en Vigo, califica de “inverosímiles y poco convincentes” las explicaciones ofrecidas por Javier Guerra después de su intento de pucherazo.

Visiblemente molesto con lo que considera “una maniobra para alterar el censo” de cara a las primarias que los populares vigueses celebrarán el próximo 18 de diciembre, después de que trascendieran irregularidades en algunas afiliaciones de su entorno, Martiño llamó la atención sobre varias cuestiones del comunicado de Guerra.

Así, tras aclarar que “es Génova, concretamente la Secretaría de Organización de la sede nacional del Partido Popular la que alerta a la Comisión Organizadora del Congreso en Vigo de un más que dudoso proceso de regularización y pago de cuotas”, en su opinión: “Javier pagó con su dinero las afiliaciones porque esperaba que esas personas pudieran votar en el Congreso”.

Para reforzar su argumento, Martiño señala que “es evidente que el pago de la afiliación a una veintena de personas desde su cuenta corriente personal tenía el objetivo claro de influir en el Congreso”. Y añade, “al igual que las otras 16 afiliaciones desde cuentas corrientes de personas muy próximas al candidato”.

Señala que es la fecha de convocatoria del congreso, que no se conocía en el momento en el que Guerra realizó las afiliaciones con su dinero, “la que ha evitado el intento de pucherazo”. “El creía que podrían votar”, insiste.

Con cierta ironía asegura conocer el significado de la palabra “familiar y allegado” para cuestionar que “casualmente los 35 nuevos afiliados no solo compartan grado de consanguinidad, sino también cuenta corriente”. “¿De verdad nos quiere hacer creer esto?”, se pregunta.

“Los militantes queremos un procedimiento democrático, legal y transparente”, apunta, para añadir que “para que salga una representación legítima del congreso, éste debe celebrarse de forma limpia, sin intentos torticeros de manipular censos ni votos

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